Primera meditación: Conectar con la respiración. Método de la respiración: Sigue tu respiración.
Date cuenta del momento presente. Cobra conciencia del entorno y de los sonidos que te rodean.
Date también cuenta del modo en que sientes tu cuerpo, de tus sensaciones físicas y quizás de las
tensiones que haya en el interior de tu cuerpo. Dedica unos cuantos minutos a hacer varias respiraciones profundas y relájate. Advierte luego los movimientos de tu mente y de tus sensaciones,
es decir, tus pensamientos, tus emociones, tus expectativas y tus recuerdos. Ahora ha llegado ya el
momento de aprender a concentrarte.
Continúa...























