ESPIRITUALIDAD Y CIENCIAS





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1.6.18

El monje budista y el helado de chocolate



Joel había llegado hacía ya tres años a una de las más antiguas comunidades budistas del Tibet y allí ansiaba ser ordenado para convertirse en un monje ejemplar.

Todos los días, a la hora de la cena, le preguntaba a su maestro si al día siguiente se celebraría la ceremonia de su ordenación. “Todavía no estás preparado, primero debes trabajar la humildad y dominar tu ego”, le respondía su mentor.

¿Ego? El joven no entendía por qué el maestro se refería a su ego. Pensaba que merecía ascender en su camino espiritual ya que meditaba sin descanso y leía a diario las enseñanzas del Buda.

Un día, al maestro se le ocurrió una manera de demostrarle a su discípulo que todavía no estaba preparado. Antes de dar comienzo a la sesión de meditación anunció: “Quién medite mejor tendrá como premio un helado”. “De chocolate”, añadió el anciano.

Tras un breve alboroto, los jóvenes de la comunidad comenzaron a meditar. Joel se propuso ser el que mejor meditara de todos sus compañeros. “De esta forma, le demostraré al maestro que estoy preparado para la ordenación. Y me comeré el helado”, concluyó el discípulo.

Joel consiguió centrarse en su respiración, pero al mismo tiempo visualizaba un gran helado de chocolate que iba y venía como subido en un columpio. “No puede ser, tengo que dejar de pensar en el helado u otro lo ganará”, se repetía.

Con mucho esfuerzo, Joel lograba meditar por varios minutos en los que simplemente seguía el compás de su respiración, pero enseguida se imaginaba a uno de los monjes chuperreteando el helado de chocolate. “¡Maldición!, debo ser yo quién lo consiga!”, pensaba el joven angustiado.

Cuando la sesión finalizó, el maestro explicó que todos lo habían hecho bien, salvo alguien que había pensado demasiado en el helado, es decir, en el futuro. Joel se incorporó antes de decir:

-Maestro, yo pensé en el helado. Lo admito. ¿Pero cómo puede saber que fui yo quien pensó demasiado?

El ego se descubre...

-No puedo saberlo. Pero sí puedo ver que te has sentido tan aludido como para levantarte e intentar situarte por encima de tus compañeros. Así, querido Joel, es como actúa el ego: se siente atacado, cuestionado, ofendido… y pretende tener razón en el juego de ser superior a los demás.

Aquel día, Joel aprendió que todavía le quedaba mucho camino por recorrer. Trabajó su humildad y los impulsos del ego. Vivió en el presente y no intentó quedar por encima de los demás. También entendió que no le convenía identificarse con sus logros.

Así, con trabajo y paciencia, llegó el gran día. Fue aquel en el que el maestro llamó a su puerta para anunciarle que por fin estaba preparado para lo que tanto había ansiado.

Cuando llegó al templo no encontró a nadie allí. Solo una pequeña tarima y sobre ella… un helado de chocolate. Joel consiguió disfrutar del helado agradecido, sin sentirse decepcionado. Y a continuación, le ordenaron.

La humildad tiene premio

Cada persona tiene su particular helado de chocolate: aquello que anhela conseguir. El problema reside en tener la mente puesta en él, impidiéndonos disfrutar del presente.

Tendemos a confundir nuestros logros con nuestra valía e identificarnos con ellos. El ego se encarga de empujarnos a desear quedar por encima de los demás y ofendernos si alguien nos señala algún fallo

Si logramos detectar nuestro ego y desactivarlo, automáticamente abandonamos la necesidad de criticar, discutir, competir o juzgar. Así, nos deshacemos del papel de víctima, del sufrimiento que conlleva no cumplir con las demandas del ego… ¡Y conseguimos disfrutar de los helados!

Cuento original de Mar Pastor.

3.11.16

El chantaje emocional

Tod@s hemos tenido en algún momento de nuestra vida contacto con ell@s, y hay que ser muy prudentes y cautelosos para no caer en sus garras. A veces por no hacerlo, nos alejamos de ese chantajista para caer en las de otr@  mucho peor, aquí estaría bien el dicho: salí de Málaga y me metí en Malagón.


El chantaje emocional puede darse tanto en la amistad como en el ámbito familiar o de pareja. El fin de un chantajista es el de conseguir manipular a la otra persona y convertirla en alguien que obedece a sus deseos.

A veces puede llevarse a cabo de una manera tan sutil que el otro puede no darse cuenta de que está siendo manipulado.

Aunque parezca mentira, una persona que recurre al chantaje emocional, es alguien inseguro y débil, necesita recurrir al chantaje para conseguir sus objetivos, ya que de una manera sana no se ven capaces de conseguir cosas, aunque aparentemente parecen personas muy seguras.

A continuación 4 maneras de chantajear y cómo actuar para no caer en ese tipo de manipulaciones:

1.7.16

Explicando EFT de una forma científica


Al principio me resultó un poco "dificil" comprender porqué funcionaba de una forma tan efectiva, pero aquí está la explicación ;-)

¿ EFT ? ¡Si ! Estas 3 letras significan EMOTIONAL FREEDOM TECHNIQUES, que en español significan Técnicas de Liberación Emocional.

Me encontré con este artículo que  considero muy interesante e instructivo y que os comparto en esta entrada de blog.

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1.6.16

Mindfulness y otros tipos de Meditación


El Mindfulness o conciencia plena nos devuelve valores necesarios para bienvivir y dejar de sobrevivir en esta sociedad hiperacelerada: la presencia amorosa, la mirada compasiva, la curiosidad del principiante o la humanidad compartida. El término pali Sati del budismo tibetano es reCordar: Recordar quien eres, recordar la verdadera naturaleza de la mente.

La atención plena es la ciencia de estar presente sin esforzarse en conseguir nada, ser consciente de lo que estás haciendo, es la base de la meditación. Como dice Tich Nhat Hanh “mientras lavas los platos debes lavarlos simplemente, lo cual significa que mientras lo haces eres totalmente consciente de ello. El ha dicho:

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26.5.16

Experto en liderazgo y autoayuda - Dr. Mario Alonso Puig


Hace ya bastantes años, más de 20,  el que era mi médico de cabecera me envió a su consulta, que entonces la pasaba en la calle Ferraz. Me sorprendió mucho, porque a medida que le contaba mi padecimiento y hablábamos no era el médico tradicional que va con prisa y solo va a los síntomas, sino que iba a encontrar la causa que provocaba mi problema. Más tarde fui a su consulta en  el Hospital de Madrid. Me alegra mucho ver que está ayudando a tanta gente

"El secreto para lidiar con personas tóxicas radica en destacar las virtudes del oponente para crearle un conflicto interno y llevarle a tu terreno" 
Dr. Mario Alonso Puig

Nos cuenta qué podemos hacer para intentar ser un poco más felices en estos tiempos tan difíciles. Gente que ha perdido la ilusión y la gente que quiere ganar confianza y no sabe como.


Asegura que cuando una persona quiere cambiar necesita hacer ciertos deberes para que poco a poco en su subsconciente se grabe este cambio y consiste en repetir algunas frases al levantarte cada mañana y al irte a dormir. Lo que se llama el lenguaje transformacional.

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19.11.15

Las personas grises



Las personas grises van desalentando sueños de los demás, juzgan, humillan, mienten, quieren acomplejarte por lo que eres. Van por la vida siempre con intención de restar, no de sumar.

Dicen frases hirientes sin importarles lo más mínimo cómo te puedes llegar a sentir.

Las personas grises van apagando luces, y una de ellas puede ser la tuya. ¿Los motivos? No están claros. Hay personas que en lugar de transformar su dolor en sanación para ellos mismos han elegido desalentar a los demás para que su mundo esté más en sintonía con lo que ellos son. Porque no puedes ver su brillo ni su oscuridad, solo puedes notar el efecto nocivo que van dejando en ti.

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5.5.15

La Culpa




LA CULPA


Cuentan que en cierta ocasión vieron a la culpa, caminando por la calle y como siempre, iba angustiada, rota, llena de dolor, llena de pena y de auto compasión, sintiendo como el pecho la oprimía y apenas podía respirar. Con dolores de cabeza, sintiendo esa desazón que la impedía vivir.


Con tanto dolor se la oía murmurar.


-Ya no puedo más, es imposible vivir así.

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